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Se trata de uno de los palos flamencos más festivos, como su propio nombre indica: las alegrías, que proceden de la costa gaditana, han sido el origen de distintos bailes y ritmos flamencos. Hoy te contamos de dónde vienen y cuáles son las principales características de este ritmo tan popular.

Origen de las Alegrías Flamencas

Como te decíamos, las alegrías provienen de Cádiz y se encuadran dentro de la familia de las cantiñas. Sin embargo, su origen real es mucho más lejano y desconocido: se cree que este cante deriva directamente de la jota aragonesa, que los maños habrían llevado al sur durante la ocupación francesa.

Además, durante su evolución, las alegrías han recibido influencias de las seguiriyas, los fandangos gaditanos y los jaleos, entre otros, hasta llegar a convertirse en lo que son actualmente: uno de los palos más importantes del flamenco y, sin duda, el más alegre y festivo de todos.

Bailaora de flamenco bailando "Alegrías"

Bailaora de flamenco bailando «Alegrías»

La primera grabación de alegrías

Aunque las primeras referencias a las alegrías nos trasladan al año 1866, concretamente a al cantaor Francisco Hidalgo, conocido como Paco el Gandul o Paco Botas, lógicamente la primera grabación de este ritmo no se produjo hasta muchos años después: se considera que la primera prueba sonora de la existencia de las alegrías procede de 1909, gracias a Sebastián el Pena, que de hecho las presenta como jaleo, lo que sirve para reafirmar la creencia de que proceden de este palo.

Características de las alegrías flamencas

Las alegrías cuentan con multitud de características propias que permiten distinguirlas de otros palos flamencos, aunque, sin duda, a oídos de un profano la más llamativa es su distintivo comienzo, que todos hemos escuchado alguna vez: tiriti, tran, tran tran…

Canto y compás de las alegrías

Las alegrías comparten tiempo con las soleás y las bulerías, que también se desarrollan en base a un compás de 12 tiempos, aunque son mucho más rápidas, lo que les otorga el toque festivo que las caracteriza. 

En cuanto al cante, se componen de coplas formadas por cuatro versos octosílabos, que en ocasiones pueden complementarse con un juguetillo o estribillo de tres o cuatro versos.

Vestuario de las bailarinas en las alegrías

Otro aspecto bastante importante en las alegrías es el vestuario empleado por las bailaoras, que llevan un vestido largo hasta el tobillo, terminado en unos volados, y adornado con cintas o encajes. 

Las mangas pueden ser largas o cortas, abullonadas o con volados. Además, las bailaoras lucen, como de costumbre, hermosas mantillas, adornadas con bordados de flores y largos flecos. Como complemento flores, peinetas, pendientes de coral y zapatos de tacón.

Diferencia entre las alegrías y otros palos flamencos

Además del anuncio de que se va a cantar por alegrías con el citado tirititran, creado por Ignacio Espeleta como entrada a este palo, las alegrías tienen una serie de características propias que las hacen diferentes de los más de 50 palos que posee el flamenco:

  • Comparten compás con la soleá pero, a diferencia de esta, tienen un ritmo mucho más rápido.
  • Palo de fiesta, al contrario que la seguiriya y la soleá, más solemnes: incita al baile y a la diversión.
  • Junto con las bulerías, se trata de un ritmo que nunca puede faltar en una fiesta flamenca.

¿Cómo bailar alegrías flamencas?

El baile por alegrías, al igual que el cante, es uno de los más antiguos del flamenco, y tiene una estructura clásica que se divide en 

  • Salida
  • Llamadas
  • Desplantes entre letras
  • Escobilla con zapateado
  • Silencio de cante
  • Desplante o salida por bulerías o jaleos.

 

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